Después de años de liderazgo en el mundo de las camionetas de combustión, Isuzu ha dado el salto a lo eléctrico con su primer modelo de cero emisiones: el D-Max EV. Esta nueva camioneta mantiene los principios que hicieron exitoso al D-Max —resistencia, mecánica sencilla y capacidad todoterreno— adaptándolos a las nuevas exigencias medioambientales.
El D-Max EV está claramente orientado a un público profesional, especialmente en sectores como la construcción, la agricultura y los servicios forestales, donde la resistencia sigue siendo una prioridad, incluso en la versión eléctrica.
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Diseñado principalmente para satisfacer los mercados nórdicos como Noruega, Suecia e Islandia, también busca atraer a otras regiones donde comienza a crecer la demanda de vehículos comerciales eléctricos. De este modo, Isuzu mantiene su filosofía de “máquinas de trabajo” mientras da la bienvenida a una nueva era tecnológica.
Doble motorización eléctrica para un rendimiento todoterreno #
El Isuzu D-Max EV se basa en una arquitectura bimotor con un motor eléctrico en cada eje, ofreciendo una tracción integral permanente. Esta configuración proporciona 177 caballos de fuerza y un par motor de 325 Nm, asegurando una excelente tracción en todo tipo de superficies, desde caminos nevados hasta senderos embarrados. El sistema también garantiza una respuesta instantánea, esencial para trabajos de remolque y asistencia en entornos difíciles.
La batería de iones de litio de 66,9 kWh se ubica bajo el piso para bajar el centro de gravedad y garantizar mayor estabilidad. Aunque la autonomía exacta aún no se ha comunicado, Isuzu tiene como objetivo un uso intensivo diario, con carga rápida disponible para minimizar interrupciones en la actividad. La idea es conservar la resistencia del D-Max de combustión en su versión de cero emisiones, sin comprometer la capacidad de trabajo.
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Una arquitectura técnica pensada para la eficiencia #
Bajo sus líneas familiares, el Isuzu D-Max EV adopta una arquitectura bimotor con un motor eléctrico en cada eje. Juntos, desarrollan una potencia combinada de 177 caballos y un par instantáneo de 325 Nm, transmitido a las cuatro ruedas a través de una tracción integral permanente. Esta configuración garantiza una tracción óptima en todo tipo de terrenos, ya sean embarrados, nevados o rocosos.
La alimentación es proporcionada por una batería de iones de litio de 66,9 kWh, ubicada bajo el chasis para bajar el centro de gravedad sin sacrificar el espacio de carga. Si bien Isuzu aún no ha comunicado la autonomía exacta, el objetivo es claro: ofrecer un rango de acción suficiente para un día completo de actividades profesionales en entornos difíciles. La carga rápida permitirá recuperar energía rápidamente entre misiones, reforzando el aspecto práctico para los usuarios.
Un diseño clásico, pero capacidades modernizadas #
Estéticamente, el Isuzu D-Max EV se asemeja mucho al modelo diésel actual. Solo algunos detalles como la parrilla específica, los logos azules y la ausencia de escape delatan su naturaleza eléctrica. Este enfoque permite a Isuzu mantener la imagen sólida y confiable de su camioneta mientras evita perturbar a una clientela acostumbrada a vehículos prácticos por encima de todo.
Desde el punto de vista funcional, el D-Max EV mantiene una capacidad de remolque de 3,5 toneladas, igual a la de sus homólogos de combustión. Asimismo, su carga útil alcanza aproximadamente 1,000 kg, lo que lo convierte en una de las pocas camionetas eléctricas capaces de mantener un rendimiento laboral tan alto. Estas características demuestran que la electrificación no implica perder capacidad para los profesionales.
Primeros mercados objetivos y llegada a Francia prevista #
Se prevé que el lanzamiento del Isuzu D-Max EV tenga lugar en 2025 en los mercados escandinavos, donde la demanda de vehículos comerciales eléctricos es ya muy alta. Isuzu planea luego expandir su comercialización a otros países europeos, dependiendo de la evolución de la infraestructura de carga y de la normativa medioambiental local.
En cuanto a Francia, aunque la fecha exacta de llegada no ha sido confirmada, el interés podría ser significativo, especialmente entre los profesionales sujetos a restricciones de acceso a las ZFE (Zonas de Bajas Emisiones). Con su legendaria robustez, capacidades de trabajo mantenidas y una transición exitosa a lo eléctrico, el D-Max EV podría convertirse en un actor clave en un mercado en plena transformación.